Jesús contestó: <<Verdaderamente os digo que un perro es mejor que un hombre incircunciso>>. Entonces se afligieron los discípulos, diciendo: <<Duras son estas palabras, ¿quién será capaz de recibirlas?>>.

Jesús respondió: <<Si consideráis, oh tontos, lo que hacen el perro, que no tiene razón, para el servicio de sus amo, encontraréis que lo que digo es verdad decídme, ¿cuida el perro la casa de su amo y expone su vida contra los ladrones? Sí, seguro. ¿Por qué recibe él? Muchos golpes e insultos con poco pan, y él siempre le muestra a su amo una cara alegre. ¿Es esto cierto?>>.

<<Cierto es, oh maestro>>, respondieron los discípulos. Entonces dijo Jesús: <<Considerad ahora cuánto le ha dado Dios al hombre, y veréis cuán injusto es él  al no observar el Pacto que Dios hizo con Abrahán, Su siervo. Recordad lo que dijo David al rey Saúl de Israel, contra Goliat el filisteo: "Mi señor", dijo David, "mientras tu siervo estaba vigilando el rebaño de tu siervo vinieron el lobo, el oso y el león y atraparon las ovejas de tu siervo; entonces tu siervo fue y los mató, rescatando a las ovejas. ¿Y que es este incircunciso sino uno como ellos ? Por lo tanto, tu siervo irá en el nombre de l Señor Dios de Israel, y matará a ese impuro que blasfemas a las gentes santas de Dios">>.

Entonces dijeron los discípulos: <<Dínos, oh maestro, ¿por qué razón debe el hombre ser circuncidado?>>. Jesús respondió: <<Que sea suficiente para vosotros el que Dios lo ordenase a Abrahán, diciendo: "Abrahán, circuncida tu prepucio y el de los de tu casa, ya que este es un pacto entre tú y Yo por siempre>>.

23.    ORIGEN DE LA CIRCUNCISION, Y PACTO DE DIOS CON ABRAHAM, Y MALDICION DE LOS INCIRCUNCISOS

Y habiendo dicho esto, Jesús se sentó, y sus discípulos acudieron a su lado para escuchar sus palabras. Entonces dijo Jesús: <<Adán el primero hombre habiendo comido, por engaño de Satanás, el alimento prohibido por Dios en el Paraíso, se rebeló su carne contra el espíritu; y entonces él juró, diciendo: "¡Por Dios, te cortaré!". Y habiendo roto un pedazo de roca, cogió su carne para cortarla con el agudo filo de la piedra; entonces fue reprendido por el ángel Gabriel. Pero él respondió: "He jurado por Dios que lo cortaré; ¡yo nunca seré un mentiroso!".

Entonces el ángel le mostró la parte superflua de su carne, y ésa la cortó él. Y de aquí, así como todo hombre toma su carne de la carne de Adán, así está obligado él a observar todo lo que Adán prometió con juramento. Esto cumplió Adán en sus hijos, y de generación en generación fue transmitida la obligación de la circuncisión. Pero en la época de Abrahán había solo unos cuantos circuncidados sobre la tierra, ya que la idolatría se había multiplicado en el mundo. Entonces Dios le dijo a Abrahán el hecho acerca de la circuncisión, e hizo este Pacto, diciendo: "Al alma que no tenga circuncidada su carne, la expulsaré y dispersaré de mi pueblo por siempre">>.

Los discípulos temblaron de temor por estas palabras de Jesús, ya que él habló con espíritu vehemente. Entonces dijo Jesús: <<Dejad que tema el que no haya circuncidado su prepucio, ya que él está privado del Paraíso>>. Y habiendo dicho esto, Jesús habló otra vez, diciendo: <<El espíritu en muchos está listo para el servicio de Dios, pero la carne es débil. El hombre que teme a Dios, por lo tanto, debería considerar lo que es la carne, y dónde tiene su origen, y a qué será reducida. Del barro de la tierra creó Dios la carne, y en ella soplo el aliento de vida, infundiéndola allí. Y por lo tanto cuando la carne estorbe al servicio de Dios debe ser aplastada como arcilla y pisoteada, ya que el que odie tanto su carne en este mundo, la guardará para al vida eterna.


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