Lo que la carne es en este momento, sus deseos lo manifiestan -o sea, que es un enemigo acérrimo de todo bien; ya que ella desea el pecado.

¿Desearía entonces el hombre dejar agradar a Dios, su Creador, para satisfacer a Sus enemigos? Considerad esto: Todos los santos y Profetas fueron enemigos de su carne para el servicio de Dios; así que ellos, prontamente y de buena gana, fueron a su muerte antes que ofender la Ley de Dios dada por Moisés, Su siervo, e ir a servir a los Dioses falsos y mentirosos.

Recordad a Elías, quien huyó a través de lugares desiertos de las montañas, comiendo sólo pasto, vestido con pieles de cabra. ¡Ah durante cuántos días no comió él! ¡Ah, cuánto frío soportó! ¡Ah, cuántos aguaceros lo empaparon!, y (eso) por espacio de siete años, durante los cuales él soportó la feroz persecución de la impía Jezabel.

Recordad a Eliseo, el cual comía pan de cebada, y vestía las ropas más ásperas. En verdad os digo que ellos, al no temer lastimar la carne, fueron temidos con gran terror por el rey y el príncipe. Esto debería ser suficiente para querer castigar la carne, oh hombres. Pero si contempláis los sepulcros, sabréis lo que es la carne>>.

24.    NOTABLE EJEMPLO DE COMO DEBERIA UNO HUIR DE LOS BANQUETES Y FIESTAS

Habiendo dicho esto, Jesús lloró diciendo: <<¡Ay de aquéllos que son esclavos de su carne!, porque es seguro que ellos no tendrán bien alguno en la otra vida, sino sólo tormentos por sus pecados. Os digo que hubo un rico glotón que no prestaba atención a nada más que a la glotonería, y así todos los días tenía un espléndido festín. Se paraba a su puerta un hombre pobre, de nombre Lázaro, el cual estaba lleno de llagas, y se conformaría con tener las migajas que caían de la mesa del glotón. Pero nadie le daba; no, todos se burlaban de él. Sólo los perros le tenían lástima de él, ya que ellos le lamían sus llagas. Sucedió que el hombre pobre murió, y los ángeles les llevaron a los brazos de nuestro padre Abrahán. El hombre rico también murió, y los demonios lo  llevaron a los brazos de Satanás; y entonces, sufriendo el mayor tormento, levantó él la vista y de lejos vio a Lázaro en los brazos de Abrahán. Entonces gritó el rico: "¡Oh padre Abraham, ten piedad de mí, y envía a Lázaro para que con sus dedos pueda traerme una gota de agua para refrescar mi lengua, la cual está atormentada en esta llama".

Abrahán respondió: "Hijo, recuerda que tú recibiste tu bien en la otra vida y Lázaro su mal; entonces ahora tú estarás en tormento, y Lázaro en el consuelo".

El rico gritó otra vez, diciendo: "Oh padre Abrahán, en mi casa hay tres hermanos míos. Por lo tanto envía a Lázaro para que les anuncie cuanto estoy sufriendo, para que ellos se arrepientan y no vengan aquí".

Abrahán respondió: "Ellos tienen a Moisés y los Profetas, dejan que los oigan". El hombre rico dijo: "No, padre Abrahán, pero si un muerto se levanta, ellos creerán".Abrahán contestó: "Quien no cree en Moisés y los Profetas tampoco creerá en los muertos, aun cuando se levantarán">>.

<<Ved entonces si los pobres son benditos>>, dijo Jesús, <<que tienen paciencia, y sólo desean lo necesario, odiando la carne. Oh desgraciados son quienes llevan cargando a otros en el funeral, para darles sus cuerpos como alimento a los gusanos, y no aprenden la verdad. Tan lejos están de ello que viven aquí como inmortales, ya que ellos construyen grandes casas y obtienen grandes ganancias y viven con soberbia>>.


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