CAPÍTULO 28

Cuando todos se hubieron ido del templo, los sacerdotes cerraron el templo y se fueron. Entonces Abrahán cogió el hacha y cortó los pies de todos los ídolos, excepto al gran Dios Baal. A los pies de esté coloco el hacha, entre las ruinas de las estatuas, ya que al ser viejas y compuestas de piezas, se cayeron en pedazos. Entonces, Abrahán, saliendo del templo, fue visto por ciertos hombres, los cuales sospecharon de él que hubo era robado algo del templo. Así que lo agarraron, y llegando al templo, cuando vieron a sus Dioses rotos en pedazos, gritaron lamentándose: "¡Venid rápidamente, oh hombres, y matemos al que ha matado a nuestros Dioses!". Cerca de 10.000 hombres llegaron allí corriendo, con los sacerdotes, e interrogaron a Abrahán acerca de la razón por la razón por la que había destruido a sus Dioses.

Abrahán respondió: "¡Sois tontos! ¿Puede un hombre matar a Dios? Es el gran Dios el que los ha matado. ¿Qué no veis esa hacha que tiene el junto a sus pies? Cierto es que él no quiere compañeros".

Entonces llegó allí el padre de Abrahán, el cual, consciente de los muchos discursos de Abrahán contra sus Dioses, y reconociendo el hacha con la que Abrahán había roto los ídolos en pedazos, gritó: "¡Ha sido este hijo mío traidor quien ha matado a nuestros Dioses! ya que esta hacha es mía". Y les recontó todo lo que había pasado entre él y su hijo.

Entonces los hombres reunieron una gran cantidad de madera, y habiendo atado las manos y pies Abrahán, lo pusieron sobre la madera, y le prendieron fuego.

Entonces, Dios, a través de Su ángel, ordenó al fuego que no quemase a Abrahán Su siervo. El fuego llameó con gran furia, y quemó a cerca de 2.000 de los que habían condenado a Abrahán a muerte. Abrahán verdaderamente se halló libre, y fue llevado por el ángel de Dios cerca de la casa de su padre, sin ver quién lo llevaba; y así Abrahán escapó de la muerte>>.

CAPÍTULO 29

Entonces dijo Felipe: <<Grande es la Misericordia de Dios sobre los que lo aman. Dios, oh maestro, cómo llegó Abrahán al conocimiento de Dios>>.

Jesús respondió: <<Habiendo llegado cerca de la casa de su padre, Abrahán temía entrar a la casa; así que el se alejó una cierta distancia de la casa y se sentó bajo un palmera, donde estando a solas dijo: Es necesario que haya un Dios, el cual tiene vida y más poder que el hombre, ya que el hace al hombre, y el hombre sin Dios no pudo hacer al hombre". Entonces, mirando alrededor hacia las estrellas, la luna, y el sol, él pensó que ellos eran Dios. pero después de considerar su variabilidad en sus movimientos, dijo: "Es necesario que Dios no ese mueva, y que las nubes no lo oculten; o de lo contrario los hombres serían reducidos a nada".

Entonces, quedando así en suspenso, oyó que era llamado por su nombre: "¡Abrahán !". Y así volteando y no viendo a nadie en ningún lado, dijo él: "Ciertamente oí que me llamaban  por mi nombre: "¡Abrahán !".Dijo él: "¿Quién me llama?". Entonces oyó que se le decía: "Yo soy el ángel de Dios, Gabriel".

Entonces Abrahán se llenó de temor; pero el ángel lo  consoló, diciendo: "no temas, Abraham, ya que tu eres amigo de Dios; puesto que, cuando tú rompiste en pedazos los Dioses de los hombres, fuiste escogido por Dios de los ángeles y Profetas; tanto que tú estás inscrito en el libro de la vida".


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