Viendo solo al hombre, dijo Dios: "No es bueno que él parentesco solo". Así que El lo hizo dormir, y sacó una costilla cercana a su corazón, llenando con carne el lugar. De esa costilla hizo El a Eva, y la dio como esposa a Adán. El colocó a ellos dos como señores del Paraíso, y les dijo: "Vedque yo os doy todo fruto para que comáis, excepto las manzanas y el grano". Entonces dijo: "Cuidáos y de ninguna manera comáis de estos frutos, pues os volveríais impuros, tanto que Yo no toleraré que permanezcáis aquí, sino no que os expulsaré, y sufriréis grandes miserias".

CAPÍTULO 40

Cuando Satanás tuvo conocimiento de esto se volvió loco de indignación. Y así se acercó él a la puerta del Paraíso, donde esta parada haciendo guardia una horrible serpiente, la cual tenía piernas como de camello, y las uñas de sus pies cortaban como navajas de cada lado. A ella le dijo el enemigo: "Déjame entrar al Paraíso".

La serpiente respondió: "¿Y como puedo dejarte entrar, habiéndome ordenado Dios que te saque?". Satanás contesto: "Ya ves cuánto te ama Dios, ya que El te ha puesto fuera del Paraíso para que hagas guardia ante  un trozo de barro, que es el hombre. Así que, si me llevas dentro del Paraíso yo te haré tan terrible que todos huirán de ti, y así cuando gustes podrás ir y quedarte allí".

Entonces dijo la serpiente: "¿Y cómo te meteré?". Dijo Satanás: "Tu eres grande; por lo tanto abre tu boca, y yo entraré a tu estómago, y así tu al entrar al Paraíso me pondrás cerca de esos dos trozos de barro que acaban de empezar a caminar sobre la tierra".

Entonces la serpiente lo hizo así, y puso a Satanás cerca de Eva, ya que Adán, su esposo, estaba durmiendo. Satanás se presentó ante la mujer como un bello ángel, y le dijo: "¿Por qué, no coméis sobre la tierra".

Eva respondió: "Nuestro Dios nos ha dicho que comiendo de ellos seremos impuros, y por lo tanto El nos expulsará del Paraíso".

Satanás contestó: "El no dijo la verdad. Tú debes saber que Dios es malvado y envidioso, y por lo tanto El no tolera tener iguales, sino que quiere mantener a todos como esclavos. Y El os ha hablado así, para que no os vayáis a volver iguales a El. Pero si tú y tu compañero actuáis según mi consejo, comeréis de sus frutos igual que los demás, y no permaneceréis sometidos a otros, sino como Dios conoceréis el bien y el mal, y haréis lo que os plazca, porque vosotros dos seréis iguales a Dios".

Entonces Eva tomó y comió de esos (frutos), y cuando su esposo despertó ella contó todo lo que Satanás había dicho; y él tomó de ellos, ofreciéndoselos a su esposa, y comió. Entonces, mientras el alimento era tragado, él recordó las palabras de Dios; por lo que, queriendo detener el alimento, él se metió la mano en la garganta, donde todo hombre tiene la marca.

CAPÍTULO 41

Entonces ambos supieron que estaban desnudos; por lo que, sintieron vergüenza, cogieron hojas de higuera y se hicieron coberturas para sus partes secretas. Cuando pasó el mediodía, hé aquí que Dios se les manifestó, y llamó a Adán, diciendo: "Adán, ¿dónde estás?".

El respondió: "Señor, me escondí de Tu Presencia porque yo y mi esposa estamos desnudos, y así sentimos vergüenza de presentarnos ante Ti".


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