El espíritu partió y el hombre mudo habló, y vio con sus ojos. Entonces todos se llenaron de temor, pero los escribas dijeron: "En el poder de Belcebú, príncipe de los demonios, él expulsa los demonios".
Entonces dijo Jesús: "Todo reino dividido contra si mismo se destruye a sí mismo, y cae casa sobre casa. Si en el poder de Satanás, Satanás es arrojado, ¿Cómo se mantendrá en pie su reino? Y si vuestros hijos arrojan a Satanás, Satanás es arrojan a Satanás con la escritura que Salomón el Profeta les dio, ellos testifican que yo expulso a Satanás en el poder de Dios. Como que Dios vive, la blasfemia contra el Espíritu Santo no tiene perdón ni en éste ni en el otro mundo, ya que el hombre malvado por sí mismo se preprueba, conociendo la reprobación".

Y habiendo dicho esto Jesús salió del templo. Y las gentes del pueblo lo ensalzaban, ya que ellos trajeron a todos los enfermos que pudieron reunir, y Jesús, habiendo dicho oración m les dio la salud a todos; por lo que ese día los soldados romanos de Jerusalén, por obra de Satanás, empezaron a agitar a las gentes del pueblo, diciendo que Jesús era el Dios de Israel que vino a visitar a Su pueblo.

CAPÍTULO 70.

Jesús partió de Jerusalén después de la Pascua, y entró a las fronteras de Cesarea Filipa. Entonces, habiéndole informado el ángel Gabriel acerca de la sedición que empezaba entre la gente del pueblo, preguntó él a sus discípulos: ¿"Qué dicen de mi los hombres?".Ellos dijeron: "Algunos dicen que tú eres Elías, otros que Jeremías, y otros que eres uno de los antiguos Profetas".Jesús respondió: "y vosotros, ¿quién decís que soy?".Pedro contestó: "Tú eres Cristo, hijo de Dios".Entonces Jesús se enojó, y con ira lo reprendió, diciendo: "¡Vete y aléjate de mí, porque tú eres el demonio y buscas ofenderme!".Y él amenazó a los 11, diciendo: "¡Ay de vosotros si creéis esto, ya que yo he invocado a Dios una gran maldición contra quienes crean esto!".Y él quería expulsar a Pedro; por lo que los 11 le rogaron a Jesús por él, que no lo expulsara, pero él lo reprendió otra vez, diciendo:"Ten cuidado y nunca jamás vuelvas a decir esas palabras, porque Dios te condenaría!".Pedro lloró, y dijo: "Señor, he hablado tontamente ruega a Dios que El me perdone".Entonces dijo Jesús: "Si Dios no quiso mostrarse a Moisés Su siervo, ni a Elías, a quien El tanto amó, ni a ningún Profeta, ¿piensas acaso que Dios deberá mostrarse a esta generación impía?. ¿Qué no sabéis que Dios creó todas las cosas de la nada con una sola palabra, y todos los hombres tuvieron sus origen en un pedazo de barro?. Ahora, ¿cómo podría Dios tener apariencia de hombre?¡Ay de aquellos que se dejan engañar por Satanás!".Y habiendo dicho esto, Jesús rogó a Dios por Pedro, y los 11 y Pedro estaban llorando y decían: "Así sea, así sea. Oh Señor bendito, Dios nuestro".Después Jesús partió y entró a Galilea, para que esta vana opinión que el vulgo empezó a tener acerca de él se extinguiera.

CAPÍTULO 71.

Habiendo llegado Jesús a su propia tierra, se extendió por toda la región de Galilea que Jesús, el Profeta, había venido a Nazaret. Por ello con diligencia buscaron ellos a los enfermos y los trajeron ante él, rogándole que los tocase con sus manos. Y tan grande era la multitud que cierto hombre rico, enfermo de parálisis, no pudiendo ser llevado a él pasando por la puerta tuvo que ser cargado y subido al techo de la casa en la que estaba Jesús, y habiendo hecho que el techo fuera descubierto, fue bajado por medio de sábanas para ser puesto frente a Jesús, Jesús se detuvo un momento, vacilante y entonces dijo. "No temas, hermano, porque tus pecados te son perdonados".

Todos se ofendieron al escuchar esto, y ellos dijeron: ¿"Y quien es éste que perdona los pecados?".
Entonces dijo Jesús: "Como que Dios vive, yo no soy capaz de perdonar pecados, ni hombre alguno, sino que sólo Dios perdona. Pero como siervo de Dios yo puedo rogarle por los pecados de otro; y

304