la vida temporal como lo es el conocimiento para la vida eterna. No sabéis que aprender es un precepto de Dios?, ya que así dijo Dios: "Pregunta a tus mayores, y ellos te enseñarán". Y de la Ley dijo Dios: "Mira que Mi precepto esté ante tus ojos y cuando estés sentado y cuando camines y en todo tiempo medita acerca de ello". Si, entonces, es bueno no aprender, ahora lo sabéis. ¡Oh infeliz aquel que desprecia la sabiduría!, ya que él está seguro de perder la vida eterna".Santiago contestó: "Oh, maestro, nosotros sabemos que Job no aprendió de ningún maestro, ni Abraham, no obstante ellos llegaron a ser santos y Profetas".

Jesús respondió: "Verdaderamente os digo, que el que pertenece a la casa del novio no necesita ser invitado a la boda, ya que él vive en la casa donde se lleva a cabo la boda, sino más  bien los que están lejos de la casa. Ahora, ¿no sabéis que los Profetas de Dios están en la casa de la Gracia y Misericordia de Dios?, así que ellos tienen la Ley de Dios manifiesta en ellos; como dijo David nuestro padre sobre este tema: "la Ley de su Dios está en su corazón; por lo tanto su camino no será cavado". Verdaderamente os digo que nuestro Dios al crear al hombre no solamente lo creó bueno y justo sino que le insertó en el corazón una luz que debería mostrarle lo que es adecuado para servir a Dios. Por lo tanto, aun cuando esta luz se oscurezca después del pecado, sin embargo no está extinguida, ya que toda nación tiene este deseo de servir a Dios, aunque ellos hayan perdido a Dios de vista y adoren a Dioses falsos y mentirosos. Por lo tanto es necesario que el hombre sea enseñado por lo Profetas de Dios, para tener clara la luz que muestre el camino para ir al Paraíso, nuestra patria, sirviendo bien a Dios: Tal como es necesario que el que tiene sus ojos enfermos sea guiado y ayudado".

CAPÍTULO 79.

Santiago respondió: "Y cómo van a enseñarnos los Profetas si están muertos; y cómo va a ser enseñado el que no tiene conocimiento de los Profetas?".

Jesús contestó: "la doctrina e ellos está escrita, así que debería ser estudiada, ya que (la escritura) es para ti como un Profeta. Verdaderamente, verdaderamente, os digo que el que desprecia a la profecía no solo desprecia al Profeta, sino que también desprecia a Dios que envió al Profeta. Pero en cuanto a los que no conocen al Profeta, como son las naciones, yo os digo que si viviere en esas regiones algún hombre que viva como su corazón le enseñe, sin hacer a los demás lo que el no quisiera recibir de los demás, y dando a su vecino lo que él quisiese recibir de otros, ese hombre no será abandonado por la Misericordia de Dios. Entonces, a su muerte, si no antes, Dios le mostrará y le dará Su Ley con misericordia. ¿Acaso pensáis que Dios dio la Ley por años ala Ley? Seguramente esto no es cierto, sino más bien es que Dios dio Su Ley para que el hombre pudiese obrar al bien por amor a Dios. Y así si Dios encontrase a un hombre que por amor a El obrase el bien, ¿acaso lo despreciará? No, seguramente, sino que más bien El lo amará más que  a aquellos a quienes El dio la Ley. Os digo como ejemplo: hubo un hombre que tenía grandes posesiones; y en su territorio él tenía tierra desierta que solo producía cosas infructuosas. Y así, cuando caminaba un día por ese desierto, él halló entre esas plantas estériles un planta que tenía frutas deliciosas. Entonces este hombre dijo: ¿"Cómo produce aquí esta planta estas frutas tan deliciosas? Ciertamente no quiero que sea cortada para ser quemada con las demás". Y habiendo llamado a sus sirvientes los hizo que cavasen para sacarla y plantarla en su jardín. Así será, os digo, como nuestro Dios salvará de las llamas del Infierno a aquellos que actúen con rectitud, dondequiera que ellos estén.





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