Entonces dijo la mujer: "Oh, señor , dame de esa agua tuya".

Jesús respondió: "Ve y llama a tu esposo y a vosotros dos os daré de beber".Dijo la mujer: "No tengo esposo".

Jesús contestó: "Bien has dicho tú la verdad, ya que tú has tenido cinco esposos, y el que ahora tienes no es tu esposo".La mujer se confundió al escuchar esto, y dijo: "Señor, por esto me doy cuenta de que tú eres un Profeta; por lo tanto dime, te ruego; los hebreos hacen oración sobre el monte Sión en el templo construido por Salomón en Jerusalén, y dicen que allí y en ninguna otra parte los(hombres) hallan la Gracia y la Misericordia de Dios. Y nuestras gentes adoran en estas montañas, y dicen que sólo sobre las montañas de Samaria debe hacerse la adoración. ¿Quiénes son los verdaderos adoradores?."

CAPÍTULO 82.

Entonces Jesús suspiró y lloró diciendo: "¡Ay de ti, Judea!, porque te glorificas diciendo: "El Templo del Señor, el Templo del Señor", pero vives como si no hubiera Dios; entregada por completo a los placeres y ganancias del mundo; ya que esta mujer en el Día de Juicio te condenará al Infierno; ya que esta mujer busca conocer cómo hallar Gracia y Misericordia ante Dios".

Y volviéndose hacia la mujer él dijo: "Oh, mujer vosotros lo samaritanos adoráis a lo que no conocéis, pero nosotros lo hebreos adoramos a lo que conocemos. Verdaderamente , te digo, que Dios es espíritu y verdad, y así e espíritu y verdad debe El ser adorado; ya que la promesa de Dios fue hecha en Jerusalén, en el Templo de Salomón, y no en otra parte. Pero créeme, vendrá un tiempo en que Dios dará Su Misericordia a otra ciudad, y en todo lugar será posible adorarlo en verdad. Y Dios en todo lugar aceptará con misericordia la oración verdadera.

La mujer respondió: "nosotros esperaremos al Mesías; cuando él venga él nos enseñará".

Jesús respondió: "Sí Señor".Entonces Jesús se alegró, y dijo: "Por lo que he visto hasta ahora, oh mujer, tú eres fiel debes saber, por lo tanto es necesario que tú conozcas la llegada del Mesías".
Jesús respondió: "Yo fui enviado, ciertamente, a la casa de Israel como un Profeta de salvación; pero después de mi vendrá el Mesías, enviado de Dios a todo el mundo; para quien Dios hizo el mundo. Y entonces en todo el mundo Dios será adorado, y se recibirá la Misericordia, tanto que el año del Jubileo, que ahora llega cada 100 años, será reducido por el Mesías a cada año en todo lugar".Entonces la mujer dejó el pozo y corrió a la ciudad a anunciar tolo lo que ella había oído hablar a Jesús.

CAPÍTULO 83.

Mientras la mujer estaba hablando con Jesús vinieron los discípulos, y se asombraron de que Jesús estuviera hablando así con un mujer. Sin embargo ninguno le dijo: ¿"Por qué hablas así con una mujer samaritana?".

Entonces, cuando la mujer partió, ellos dijeron: "Maestro, ven y come".
Jesús contestó: "Debo comer otro alimento".

Entonces dijeron los discípulos unos a otros: "Quizás alguien que pasaba ha hablado con Jesús y fue a encontrarle alimento". Y ellos le preguntaron al que escribe esto, diciendo: ¿ "Ha habido alguien aquí, oh Bernabé, que pueda haberle traído comida al maestro?".Entonces respondió el que escribe: "No ha habido aquí nadie más que la mujer a quien visteis, la cual trajo esta vasija vacía para llenarla de agua".

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