Entonces Jesús dijo: "Vosotros no sabéis que el verdadero alimento es hacer la Voluntad de Dios; porque no es el pan lo que sostiene al hombre y le da vida, sino más bien la Palabra de Dios, por Su Voluntad. Y así por esta razón los santos ángeles no comen, sino que viven nutridos solamente por la Voluntad de Dios. Y así nosotros, Moisés y Elías, y otro todavía, han estado cuarenta días y cuarenta noches sin alimento alguno".

Y levanto la vista, Jesús dijo: ¿"Cuánto falta para la cosecha?".Los discípulos respondieron: "Tres meses".

Jesús dijo: "Mirad ahora, cómo la montaña está blanca de grano, en verdad os digo, que hoy hay gran cosecha para ser recogida". Y entonces él apuntó hacia la multitud que había venido a verlo; ya que la mujer habiendo entrado a la ciudad movió a toda la ciudad, diciendo: "Oh hombres, venid a ver a un nuevo Profeta enviado por Dios a la casa de Israel".; y ella les relató todo lo que había escuchado decir a Jesús. Cuando ellos llegaron allí le rogaron a Jesús que se quedara con ellos; y él entró a la ciudad y permaneció allí dos días, curando a todos los enfermos y enseñando acerca del reino de Dios.

Entonces dijeron los ciudadanos a la mujer: "creemos más en sus palabras y milagros que en lo que dijiste tú; ya que él es ciertamente un santo de Dios, un Profeta enviado para la salvación de quienes crean el él".

Después de la oración del mediodía los discípulos se acercaron a Jesús, y él les dijo: "Esta noche será en el tiempo del Mesías, mensajero de Dios, el Jubileo cada año – el cual viene ahora cada 100 años. Por lo tanto yo no deseo que durmamos, sino que oremos, inclinando la cabeza 100 veces, haciendo reverencia a nuestro Dios, Poderoso y Misericordioso, el Cual es Bendito por siempre, y entonces, cada vez digamos: "confieso que Tú, Dios, nuestro, eres único, que Tú no tuviste principio, ni fin jamás; ya que por Tu Misericordia Tú dijiste a todas las cosas su principio, y por Tu Justicia Tú darás a todo un fin. Confieso que Tú no tienes semejantes entre los hombres, porque en Tu infinita Bondad Tú no estás sujeto al movimiento ni a cambio alguno. Ten misericordia de nosotros, ya que Tú nos creaste y nosotros somos las obras de Tus Manos".

CAPÍTULO 84.

Habiendo hecho la oración, Jesús dijo: "Demos gracias a Dios porque El nos ha dado gran Misericordia esta noche; ya que El ha hecho regresar el tiempo esta noche y nosotros hemos hecho oración en compañía del Mensajero de Dios. Y yo escuché su voz".

Los discípulos se alegraron  mucho al  escuchar esto, y dijeron: "Maestro, enséñanos algunos preceptos esta noche".

Entonces dijo Jesús: ¿"Alguna vez habéis visto estiércol mezclado con perfume?".

Ellos respondieron:" No, Señor ya que nadie está tan loco como para hacer tal cosa"."Ahora os digo que hay en el mundo. Tanto que muchos de vida intachable han sido engañados por Satanás, y mientras rezan han mezclado con sus oraciones asuntos mundanos. Por lo que ellos se han vuelto en ese momento abominables ante la vista de Dios. Decidme, cuando os preparáis para la oración, ¿ tenéis cuidado de que ninguna cosa impura os toque?. Sí, seguro. ¿Pero qué hacéis cuándo estáis rezando?. Os laváis el alma de los pecados a través de la Misericordia de Dios. ¿Desearíais entonces, mientras estáis haciendo oración, hablar de cosas mundanas<'Tened cuidado de no hacer eso, ya que cada palabra mundana vuelve estiércol del Demonio sobre el alma del que habla".


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