congregación; y si él entonces no se corrige, considéralo un infiel, y entonces tú no debes vivir bajo el mismo techo que él, no comerás ante la misma mesa a la que él se siente, ni beberás con él; tanto así que cuando sepas dónde pisó él al caminar tú no deberás poner allí tu pie.

CAPÍTULO 88.

Pero cuídate de no considerarte superior; sino deberás decir así: "¡Pedro, Pedro!, si Dios no te ayudase con Su Gracia tú sería peor que él".

Pedro contestó: ¿"Cómo debo corregirlo?".Jesús respondió: "De la manera en que a ti mismo te gustaría ser corregido. Y como quisieras ser tratado, trata así a los demás. Creédme, Pedro, ya que en verdad yo te digo que cada vez que corrijas a tu hermano con misericordia tú recibirás misericordia de Dios, y tus palabras darán algún fruto; pero si tú lo haces con rigor, tú serás rigurosamente castigado por la Justicia de Dios, y ello no fructificará. Dime, Pedro: esas ollas de barro donde los pobres cocinan sus comidas, ¿acaso las lavan ellos con piedras y martillos de hierro? Seguro que no; sino más bien con agua caliente. Los recipientes se rompen en pedazos con el hierro, las cosas de madera se queman con el fuego; pero el hombre se corrige con misericordia. Entonces, cuando corrijas a tu hermano díte a ti mismo: "Si Dios no me ayuda, yo haré mañana peor que todo lo que él ha hecho hoy".

Pedro contestó: "Cuántas veces debo perdonar a mi hermano, oh maestro?".Jesús respondió: "Tantas como tu quisieras ser perdonado por él?Dijo Pedro: "?Siete veces al día?".Jesús contestó: "No sólo siete, sino setenta veces siete tú lo perdonarás cada día; porque el que perdona será perdonado, y el que condena será condenado".

Entonces dijo el que escribe esto:<<!Ay de los príncipes, porque ellos irán al infierno !>>.

Jesús lo reprobó, diciendo:<<Tú te has vuelto loco, oh Bernabé, al haber hablado así. En verdad te digo, que el baño no es tan necesario para el cuerpo, ni la rienda para el caballo, ni el timón para el barco, como el príncipe es necesario para el estado. y por qué causa dio Dios (autoridad) a Moisés, Josue, Samuel, David y, Salomón, así como a tantos otros que juzgaron.?

Entonces dijo el que escribe esto:<<Pero, Cómo ha de juzgarse, condenando y perdonando?>>.Jesús respondió: << No todos son jueces: puesto que sólo al juez le corresponde condenar a otros, oh Bernabé. Y el juez debe condenar al culpable, así como el padre ordena que le sea amputado su hijo un miembro gangrenado, para que todo el cuerpo no se vuelva podrido>>.

CAPÍTULO 89

Dijo Pedro:<< Cuánto debo esperar a mi hermano para que se arrepienta?>>.Jesús contestó:<<Tanto como tú quisieras que se te esperara>>.Pedro respondió:<<Nadie entenderá esto; por lo tanto háblanos más sencillamente>>.

Jesús contestó:<<Espera a tu hermano tanto como Dios lo espera>>.<<Tampoco entenderán ellos esto>>, dijo Pedro.Jesús respondió:<<Espéralo de manera tal que tenga tiempo de arrepentirse>>.

Entonces Pedro se entristeció, y los demás también, porque no entendían el significado.

Entonces Jesús contestó:<<Si vosotros tuvieseis razonamiento sano, y supierais que vosotros mismos sois pecadores, nunca pensaríais en cortar la misericordia de vuestro corazón para el pecador. Y así os digo llanamente, que el pecador debe ser esperado para que se pueda arrepentir,

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