Jesús respondió: "El nombre del Mesías es admirable, ya que Dios mismo le dio el nombre cuando El creó su alma, y la puso en un esplendor celestial. Dios dijo: "Espera Mohammed; ya que por amor a tí yo crearé el Paraíso, el mundo y una gran multitud de criaturas, lo cual te doy como regalo, tanto que quien te bendiga será bendito, y quien te maldiga será maldito.  Cuando  yo te envíe al mundo yo te enviaré como mi mensajero de salvación, y tu palabra será veraz, tanto que el Cielo y la Tierra fallarán, pero tu fé nunca fallará".  Mohammed es su nombre bendito".

Entonces la multitud levantó la voz, diciendo "Oh Dios!, enviamos a Tu mensajero: Oh Mohammed, ven pronto par ala salvación del mundo".

CAPÍTULO 98

Y habiendo dicho esto, la multitud partió con el sacerdote y el gobernador con Herodes, teniendo grandes disputas acerca de Jesús y acerca de su doctrina.  Por lo tanto el sacerdote rogó al gobernador que escribiera a Roma exponiendo todo el asunto al senado; lo cual hizo el gobernador; y entonces el senado tuvo compasión de Israel, y decretó que bajo pena de muerte a nadie debería llamar a Jesús el Nazareno, Profeta de los judíos, no Dios ni hijo de Dios, decreto que fue fijado en el Templo, grabado sobre cobre.

Cuando la mayor parte de la multitud hubo partido, quedaron unos 5000 hombres, sin contar a las mujeres y los niños; los cuales estando cansados del viaje, habiendo estado dos días sin pan, ya que por anhelar ver a Jesús habían olvidado traerlo, por lo que comían hierbas crudas, por lo tanto ellos no fueron capaces de irse como los demás.

Entonces  Jesús, cuando se dio cuenta de esto, tuvo piedad de ellos, y dijo a Felipe: "Dónde encontraremos pan para ellos para que no perezcan de hambre?".

Felipe contestó: "Señor, 2000 monedas de oro no podrían comprar tanto pan como para que cada uno de ellos probara un poco".  Entonces dijo Andrés: "Hay aquí un niño que tiene cinco hogazas de pan y dos pescados, ¿pero de qué servirán entre tantos?".

Jesús contestó "Haced que la muchedumbre se siente".  Y ellos se sentaron sobre el césped en grupos de 50 y 40.  Entonces dijo Jesús: "!En el nombre de Dios!".  Y él tomó el pan y oró a Dios y entonces partió el pan, el cual dio a los discípulos y los discípulos lo dieron a la multitud; y asimismo hicieron con los pescados.  Todos corrieron y todos estuvieron satisfechos.  Entonces dijo Jesús "Reunid las sobras".  Así los discípulos reunieron los fragmentos, y llenaron doce canastos.  Entonces todos se ponían las manos sobre los ojos, diciendo: "¿Estoy despierto, o soñando?" Y todos permanecieron por el período de una hora como fuera de sí mismos debido al gran milagro.

Después Jesús, cuando hubo dado gracias a Dios, los despidió, pero había 72 hombres que no quisieron dejarlo; por lo que Jesús dándose de cuenta de su fe, los escogió como discípulos.

CAPÍTULO 99

Jesús; habiéndose retirado a una hondonada del desierto en Tiro cerca del Jordán, llamó a los 72 junto con los doce, y cuando se hubo sentado sobre una roca, los hizo que se sentaran cerca de él.  Y abrió la boca con un suspiro y dijo: "Este día hemos visto una gran maldad en Judea y en Israel, y tan grande que mi corazón todavía tiembla dentro de mi pecho por temor a Dios.  Verdaderamente os digo, que Dios es celoso de su Honor, y ama a Israel como un amante. Vosotros sabías que cuando un joven ama a una dama, y ella no lo ama a él, sino a otro, él se mueve a la indignación y mata a su

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