Jesús respondió: "cuando un hombre pierde una bolsa con dinero, ¿voltea él sólo su ojo para verlo ?, ¿ o sólo su mano para tomarla ?, ¿ o su lengua, para preguntar?.  No, ciertamente, sino que él voltea todo su cuerpo y emplea toda fuerza de su alma para hallarla.  ¿Es eso cierto ?".

Entonces contestó el que escribe: "es ciertísimo".

CAPÍTULO 101

Entonces dijo Jesús: "La penitencia es regresarse de la vida malvada, puesto que debe darse vuelta a cada sentido al contrario el que tenía mientras pecaba.  Pues en vez de placer debe haber lamento; en vez de risa, llanto; en vez de banquetes, ayunos; en vez de dormir, vigilias; en vez de descanso, actividad; en vez de lujuria, castidad; que el relato de historias (divertidas) sea cambiado en oración, y a la avaricia en caridad".

Entonces contestó el que escribe: "Pero si les preguntan cómo debemos lamentar, cómo debemos llorar, cómo debemos ayunar, cómo debemos mostrar actividad, cómo debemos permanecer castos, cómo debemos hacer oración y dar limosnas: ¿qué respuesta darán ellos ?.  ¿Y cómo harán penitencia correctamente si ellos no saben como arrepentirse ?".

Jesús respondió: "Bien has preguntado, oh Bernabé , y deseo contestar completamente a todo si Dios quiere.  Así hoy  te hablaré acerca de la penitencia en general, y lo que digo a uno lo digo para todos.

Sabed entonces que la penitencia más que cualquier cosa debe ser hecha por puro amor a Dios; de lo contrario será vano arrepentirse.  Así que os hablaré por medio de una parábola.  Todo edificio, si se quitan sus cimientos, cae arruinado; ¿es esto cierto ?".

"Es cierto, contestaron los discípulos.Entonces dijo Jesús: "El cimiento de nuestra salvación es Dios, sin El Cual no hay salvación.  Cuando el hombre ha pecado, él ha perdido el cimiento de su salvación; así que es necesario que empiece desde los cimientos.

Decídme, si vuestros esclavos os han ofendido, y vosotros sabéis que ellos no se apenan por haberos ofendido, sino que se apenan por haber perdido su recompensa, ¿los perdonáis? Ciertamente no.  Os digo que así hará Dios a quienes se arrepienten por haber perdido el Paraíso. Satanás el enemigo de todo bien, tiene gran remordimiento por haber perdido el Paraíso y ganado el infierno, pero sin embargo él nunca encontrará misericordia, ¿y sabéis por qué? Porqué él no tiene amor a Dios. ¿No! él odia a su Creador.

CAPÍTULO 102

Verdaderamente os digo, que todo animal por su propia naturaleza, si pierde lo que desea, lamenta el bien perdido.  entonces, el pecador que sea verdaderamente penitente debe tener gran deseo de castigarse por lo que ha obrado en oposición a su Creador: en tal manera que cuando el rece no se atreva siquiera a anhelar el paraíso de Dios, ni que El lo libere del infierno, sino que en confusión de mente, se postre ante Dios y diga en su oración: "Mira al culpable, oh Señor, que te ha ofendido sin ninguna causa al mismo tiempo cuando debería haber estado sirviéndote. Por lo tanto aquí el busca que lo que él ha hecho sea castigado por tu mano, y no por la mano de Satanás, Tu enemigo: para que el impío no se regocije de Tus creaturas. Castiga, corrige como Te plazca, oh Señor, ya que Tú nunca me darás tanto tormento como el que este malvado merece".


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