Volviendo a mi discurso, os digo que solamente por el pecado debería llorar uno, ya que al pecar el hombre traiciona a su Creador. ¿Pero cómo va a llorar el que asiste a banquetes y fiestas? El llorará tanto como el hielo da fuego! Es necesario que convirtáis los banquetes en ayunos si deseáis tener el dominio de vuestros sentidos, ya que aún así tienen dominio nuestro Dios".

Dijo Tadeo: "Así entonces, ¿tiene Dios sentidos sobre los cuales tener dominio?. Respondió Jesús: "Volvéis a decir: "¿Dios tiene esto?, ¿Dios es así?. Decidme, ¿tiene sentidos el hombre?".

"Si", contestaron los discípulos.

"Os engañáis", Dijo Jesús, "porque el es ciego, sordo, mudo y mutilado, ¿donde esta su sentido? ¿Y cuando un hombre está desmayado?.

Entonces estaban perplejos los discípulos; cuando Jesús dijo: "Tres cosas hay que forman un hombre: éstas son, el alma, el sentido y la carne, cada una por separado. Nuestro Dios creó el cuerpo y el alma como habéis oído, pero vosotros no habéis oído como creó el sentido. Por lo tanto mañana, si place a Dios, yo os contaré todo".

Y habiendo dicho esto Jesús  dio gracias a Dios, y oró por la salvación de nuestro pueblo, diciendo cada uno de nosotros:  Amén".

CAPÍTULO 106

Cuando él hubo terminado la oración a la aurora, Jesús se sentó bajo una palmera, y allí sus discípulos se acercaron a él. Entonces dijo Jesús: "Como que Dios vive, ante Cuya Presencia comparece mi alma, muchos están engañados acerca de nuestra vida. Puesto que tan cercamente están unidos el alma y el sentido, que la mayor parte de los hombres afirmen que el alma y el sentido son la misma cosa, dividiéndolo por operación y no por esencia, llamándole el alma sensitiva, vegetativa e intelectual. Pero verdaderamente os digo, el alma es una, la cual piensa y vive. Oh tontos, ¿Donde va ha encontrar el alma intelectual sin vida? Seguramente, nunca. Pero la vida sin sentidos puede ser hallada fácilmente, como puede verse el inconsciente cuando lo abandona el sentido".

Tadeo contestó: "Oh maestro, cuando el sentido deja al hombre, un hombre no tiene vida".

Jesús respondió: "Eso no es cierto, ya que el hombre es privado de la vida cuando el alma parte; ya que el alma no regresa más al cuerpo, excepto por milagro. Pero el sentido parte por razón del temor que recibe, o por razón de gran pena que el alma tiene. Para el sentido creó Dios el placer, y por eso sólo vive el, tal como el cuerpo vive por el alimento y el alma vive por el conocimiento y el amor. El sentido es entonces rebelde contra el alma, a través de la indignación que tiene al ser privado del placer del Paraíso debido al pecado. Por lo tanto hay la mayor necesidad de nutrirlo con placer espiritual para el que no quiera que viva de placer carnal. ¿Entendéis? en verdad os digo, que Dios habiéndolo creado lo condenó al infierno y a nieve y hielo intolerables; porque él dijo que era Dios; pero cuando El lo privó de sustento, quitándole su alimento, él confesó que era un esclavo de Dios y la obra de sus Manos. Y ahora decidme, ¿cómo obra el sentido en el impío? Ciertamente, es como Dios en ellos: viendo que ellos siguen al sentido, abandonando la razón y la Ley de Dios. Por lo tanto ellos se vuelven abominables, y no obran nada bueno.




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