Entonces dijo Jesús: <<Bien habéis contestado, ya que en verdad os digo que el que está en vigilia del cuerpo pero duerme con el alma está loco. Como la enfermedad espiritual es más grave que la corporal, así es más difícil de curar. Por lo tanto, ¿Debe presumirse ese miserable de no dormir con el cuerpo, el cual es el pie de la vida, mientras que no se da cuenta de su miseria de dormir con el alma, la cual es la cabeza de la vida? El sueño del alma es olvidar a Dios y Su terrible Juicio. El alma, entonces, que está en vigilia es aquella que en todo y en todo lugar percibe a Dios, y en todo a través de todo y por encima de todo da gracias a su Majestad, sabiendo que siempre y en todo momento ella recibe gracia y misericordia de Dios. Por lo tanto por temor a su Majestad, siempre resuenan en sus oídos estas palabras divinas:  "Creaturas, venid al Juicio, ya que vuestro Creador quiere juzgarlos". Por ello viven habitualmente en el servicio de Dios. Decidme, ¿que deseáis más: ver por la luz de una estrella o por la luz del sol?>>.

Andrés respondió: <<por la luz del sol; ya que por la luz de la estrella no podemos ver las montañas vecinas, pero por la luz del sol podemos ver el más pequeño grano de arena. Por lo tanto caminamos con temor a la luz de la estrella, pero a la luz del sol  vamos con seguridad>>.

CAPÍTULO 109

Jesús contestó: <<Así os digo que deberíamos mantener en vigilia con el alma a la luz de la justicia (la cual) es nuestro Dios, y no jactarnos de la vigilia del cuerpo. Es ciertísimo, por lo tanto, que el sueño corporal debe ser evitado tanto como sea posible, pero (evitarlo) completamente es imposible, estando pesados la carne y el sentido con alimento y la mente con negocios. Por lo tanto el que quiera dormir poco evite mucho negocio y mucha comida.

Como que Dios vive, ante cuya Presencia comparece mi alma, es lícito dormir algo cada noche, pero nunca es lícito olvidar a Dios y a Su terrible Juicio: y el sueño del alma es ese olvido>>.

Entonces contestó el que escribe:"Oh maestro, ¿como podemos tener siempre a Dios en la memoria? Ciertamente, ello nos parece imposible".

Dijo Jesús con un suspiro: <<Esta es la mayor miseria del hombre puede sufrir, oh Bernabé, ya que el hombre no puede aquí en la Tierra tener a Su Creador siempre en la memoria; excepto los que son santos, ya que ellos siempre tienen a Dios en mente, porque ellos tienen en ellos la luz de la gracia de Dios, así que ellos no pueden olvidar a Dios. Pero decidme, ¿habéis visto a aquellos que tallan piedras, como mediante la práctica constante han aprendido a golpear de manera que hablan unos con otros y al mismo tiempo están golpeando con la herramienta de hierro que labra la piedra sin mirar al hierro, y sin embargo no se golpean las manos?  Haced vosotros de manera similar. Desead ser santos si queréis vencer completamente esa miseria de olvido. Cierto es que el agua horada las rocas más duras con una sola gota golpeándolas por un largo período.

¿Sabéis por qué vosotros no habéis vencido esa miseria?  Porque no os habéis dado cuenta de que es pecado. Yo os digo entonces que es un error, cuando un príncipe te da un regalo, oh hombre, que cierres los ojos y le vuelves la espalda. Así se equivocan quienes olvidan a Dios, puesto que en todo tiempo el hombre recibe de Dios dones y misericordia.

CAPÍTULO 110

Ahora decidme, ¿os concede Dios en todo tiempo (sus Favores)? Sí, seguramente; ya que incesantemente El os proporciona el aliento por medio del cual vivis. En verdad, en verdad os digo, cada vez que vuestro cuerpo recibe aliento vuestro corazón debería decir:  "Gracias a Dios!".


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