Decidme, ¿deseáis vosotros recibir algo que sea malo?  Ciertamente no. ¡Oh polvo y cenizas! Entonces ¿como tenéis fe en vosotros si dais algo malo por amor a Dios?

            Sería mejor no dar nada que dar una cosa mala; porque al no dar tendréis alguna excusa según el mundo; pero al dar una cosa sin valor, dejando lo mejor para vosotros mismos, ¿cuál será la escusa?.

            Y esto es todo lo que tengo para deciros acerca de la penitencia>>.

            Bernabé contestó: <<¿Cuánto debe durar la penitencia?>>.

            Jesús respondió: <<En tanto que un hombre está en el estado de pecado él siempre debe arrepentirse y hacer penitencia por ello. Por lo tanto como la vida humana siempre peca, así siempre se debe hacer penitencia; a menos que toméis más en cuenta a vuestros zapatos que a vuestra alma, ya que cada vez que vuestros zapatos están rotos vosotros los remendáis>>.

CAPÍTULO 126

            Habiendo reunido Jesús a sus discípulos, los envió de dos en dos por la región de Israel, diciendo: <<Id y predicad como lo habéis oído>>.

            Entonces ellos se inclinaron y él puso sus manos sobre las cabezas, diciendo: <<En el nombre se Dios, dad saludos a los enfermos, expulsad a los demonios, y desengañad a Israel acerca de mí, diciéndoles lo que yo dije ante el sumo sacerdote>>.

            Ellos partieron entonces, todos ellos excepto el que escribe, con Santiago y Juan: y fueron todos por la Judea, predicando penitencia tal como Jesús les había dicho, curando todo tipo de enfermedades, tanto que en Israel fueron confirmadas las palabras de Jesús de que Dios es Uno y Jesús es Profeta de Dios. Cuando ellos vieron a tal multitud, hacían lo que Jesús hacía en cuanto a curar a los enfermos.

            Pero los hijos del demonio encontraron otra manera de perseguir a Jesús, y esto fue los sacerdotes y escribas. Así que ellos empezaron a decir que Jesús aspiraba a la monarquía sobre Israel. Pero ellos temían a la gente común, así que conspiraban contra Jesús secretamente.

            Habiendo pasado por Judea los discípulos regresaron a Jesús, el cual los recibió como un padre recibe a sus hijos, diciendo: <<Decidme, ¿cómo ha obrado el Señor nuestro Dios?  ¡Ciertamente he visto a Satanás caer bajo vuestros pies y a vosotros pisotéandolo como el viñador pisando las uvas!>>.

            Los discípulos respondieron: <<Oh maestro, hemos sanado a incontables personas enfermas, y expulsamos a muchos demonios que atormentaban a los hombres>>.

            Dijo Jesús: <<Dios os perdone, oh hermanos, porque habéis pecado al decir "hemos sanado", viendo que es Dios quien ha hecho todo>>.

            Entonces dijeron ellos: "Hemos hablado tontamente; por lo tanto, enséñanos como hablar".

            Jesús contestó: <<En toda obra buena decid: "Dios ha hecho" y en toda mala decid: "Yo he pecado">>.


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