El hombre bajo y lo recibió con agrado, haciendo un banquete espléndido.

            Los fariseos murmuraron, diciendo a los discípulos de Jesús: <<¿Por qué ha ido vuestro maestro a comer con publicanos y pecadores?>>.

            Jesús respondió: <<¿Por qué causa (entra) el médico a una casa? Decidme, y yo os diré por qué he venido aquí>>.

            Ellos contestaron: <<A curar al enfermo>>.

            <<Decís la verdad>>, dijo Jesús, <<ya que los sanos no tienen necesidad de medicina, sólo los enfermos.

CAPÍTULO 144

            Como que Dios vive, ante Cuya Presencia mi alma comparece, Dios envió a Sus Profetas y siervos al mundo para que los pecadores se arrepintiesen; y El no los envió para el bien de los justos, ya que ellos no tienen necesidad de arrepentimiento, así como el que está limpio no tiene necesidad de baño. Pero verdaderamente os digo, si vosotros fueseis verdaderos fariseos vosotros estaríais complacidos de que yo acuda a los pecadores para salvarlos.

            Decidme, ¿conocéis vosotros vuestro origen, y por que el mundo empezó a recibir fariseos? Seguramente os lo diré, viendo que no lo sabéis. Por lo tanto escuchad mis palabras.

            Enoc, un amigo de Dios, que caminó con Dios en la verdad, no dándole importancia al mudo, fue trasladado al Paraíso; y allí vive él hasta el juicio (ya que cuando el fin del mundo se acerque él regresará al mundo con Elías y otro). Y así los hombres, teniendo conocimiento de esto, deseando el Paraíso, empezaron buscar a Dios su Creador. Porque "Fariseo" estrictamente significa "busca a Dios" en el idioma de Canaán, ya que allí empezó este nombre para designar a los hombres buenos, ya que los canaanitas eran dados a la idolatría, la cual es la adoración de manos humanos.

            Entonces los caanitas viendo a ésos de nuestras gentes que se separaban del mundo para servir a Dios, burlándose cuando veían a uno de ellos, decían: "¡Fariseo!", osea, "él busca a Dios"; como diciendo: "Oh hombre loco, tú no tienes estatuas de ídolos y adoras al viento; por lo tanto mira tu destino y ven a servir a nuestros Dioses">>.

            <<En verdad os digo>>, dijo Jesús, <<que todos los santos y Profetas de Dios fueron fariseos; no de nombre, como nosotros, sino en toda obra. Ya que en todos sus actos ellos buscaban a Dios su Creador, y por amor a Dios abandonaban las ciudades y sus propios bienes, vendiendo éstos y dándolos a los pobres pro amor a Dios.

CAPÍTULO 145

            Como que Dios vive, en el tiempo de Elías, amigo y Profeta de Dios, había doce montañas habitadas por 17000 fariseos; y era así que en tan número no se hallaba un solo impío, sino que todos eran elegidos de Dios. Pero ahora, cuando Israel tiene más de 100.000, ¡ojalá que de cada mil hubiera un elegido!>>.

            Los fariseos respondieron indignados: <<Así, entonces nosotros somos todos réprobos, ¡y tú consideras nuestra religión como reprobación!>>.


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