Jesús contesto: <<Yo no considero reprobación sino aprobación la religión de los verdaderos fariseos, y por ello estoy dispuesto a morir. Pero venid, veamos si vosotros sois fariseos. Elías, el amigo de Dios, a petición de su discípulo Eliseo, escribió un pequeño libro en el que él incluyó toda la sabiduría humana con la Ley de Dios nuestro Señor>>.

            Los fariseos se confundieron cuando escucharon nombrar al libro de Elías, ya que ellos sabían que, a través de sus tradiciones, nadie observaba esa doctrina. Entonces ellos quisieron irse con el pretexto de que tenían algo qué hacer.

            Entonces dijo Jesús: <<Si fueseis fariseos abandonaríais todo el otro quehacer para atender a éste; ya que el fariseo  busca sólo a Dios>>. Entonces en confusión se quedaron a escuchar a Jesús, quien dijo otra vez: <<"Elías, siervo de Dios" -ya que así empieza el pequeño libro- "a todos los que desean caminar con Dios su Creador, escribe esto. Quien desee aprender mucho, ellos (sic) aman a Dios poco, porque el que teme a Dios está contento con saber sólo lo que Dios quiere.

            Los que buscan palabras bellas no buscan a Dios, Quien no hace sino reprobar nuestros pecados.

            Los que desean buscar a Dios, que cierren las puertas de sus casas, ya que el amo no se deja encontrar fuera de su casa, (en un lugar) donde él no es querido. Guardad por lo tanto vuestros sentidos y guardad vuestro corazón, ya que Dios no es hallado fuera de nosotros, en este mundo donde El es odiado.

            Los que quieran hacer buenas obras, que se atiendan a si mismos, ya que no vale la pena ganar todo el mundo y perder su propia alma.

            Los que quieran enseñar a otros, que vivían mejor con los otros, ya que nada puede ser aprendido del que le enseña es peor que él?

            Los que buscan a Dios, que él (sic) huya de la conversación de los hombres; porque Moisés estando solo en el monte Sinaí encontró a Dios y habló con El, tal como un amigo que habla con otro.

            Los que buscan a Dios, solo una vez en 30 días han de venir a donde los hombres del mundo; ya que un día pueden ser hechas obras para dos años con respecto al negocio del que busca a Dios.

            Cuando él camine, que no vea sino a sus propios pies.           Cuando él hable, que no diga sino lo que sea necesario.        Cuando ellos coman, que se levanten de la mesa todavía hambrientos; pensando cada día que no llegarán al siguiente; pasando el tiempo como uno respira.

            Que un vestido, de piel de animales, sea suficiente.   Que el trozo de tierra duerma sobre la tierra desnuda; para cada noche que dos horas de sueño sean suficientes.

            Que no odie a nadie sino a sí mismo; que no condene a nadie sino a sí mismo.

            En la oración, que se pare con todo temor como si estuviese en el Juicio por venir.

            Ahora haced esto en el servicio de Dios, con la ley que Dios os dio a través de Moisés, ya que de esta manera encontraréis a Dios en todo tiempo y lugar y tanto que sentiréis que vosotros estáis en Dios y Dios con vosotros".


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