<<Como que Dios vive>>, dijo Jesús, <<así mismo hay regocijo entre los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente>>.

            Y cuando hubieron comido él partió, ya que quería ir a Judea. Entonces los discípulos dijeron: <<Maestro, no vayas a Judea, ya que sabemos que los fariseos se han aconsejado con el sumo sacerdote contra ti>>.

            Jesús respondió: <<Yo lo supe antes que ellos, pero yo o temo, ya que ellos no pueden hacer nada contrario a la Voluntad de Dios. Por lo tanto que hagan lo que deseen; ya que yo no les temo, sino que temo a Dios.

CAPÍTULO 148

            Decidme ahora: los fariseos de hoy, ¿son ellos fariseos?, ¿son ellos siervos de Dios? Seguramente no, y yo os digo en verdad, que o hay peor cosa sobre la Tierra que esto, que un hombre se cubra con la profesión y el ropaje de la religión para cubrir su maldad. Yo os cantaré un solo ejemplo de los fariseos de antaño, para que podáis conocer a los actuales. Después de la partida d Elías, debido a la gran persecución por los idólatras, la santa congregación de los fariseos se dispersó. Porque en ese mismo tiempo de Elías fueron matados en un año más de 10.000 Profetas que eran verdaderos fariseos.

            Dos fariseos fueron a las montañas para vivir allí; y uno vivió 15 años sin saber nada de su vecino, aunque ellos sólo estaban separados por apenas una hora de viaje. ¡Ved, entonces salieron en búsqueda de agua, y así ellos se encontraron. Entonces el de más edad (porque era su costumbre que los mayores hablasen antes que todos los demás, y ellos consideraban un gran pecado que un hombre joven hablase antes que un hombre mayor), el mayor, por lo tanto: "¿Dónde vives tú, hermano?".

            El contestó, apuntado con el dedo hacia su morada: "Aquí vivo"; ya que ellos estaban cerca de la vivienda del más joven.

            Dijo el mayor: "¿Cuánto hace, hermano, que vives aquí?".

            El más joven respondió: "Quince años".         Dijo el mayor: "¿Acaso viniste cuando Ahab mató a los siervos de Dios?".

            "Así es", contestó el joven.     Dijo el mayor: "Oh hermano, ¿sabes tú quien es ahora rey de Israel?".            El más joven contestó: "Es Dios que es Rey de Israel, ya que los idólatras no son reyes sino perseguidores de Israel".

            "Es cierto", dijo el mayor, "pero yo quiero decir, ¿quién es el que ahora persigue a Israel?". El más joven respondió: "Los pecados de Israel persiguen a Israel, ya que, si ellos no hubiesen pecado, (Dios) no habría hecho surgir contra Israel a los príncipes idólatras".

            Entonces dijo el mayor: "¿Quién es ese príncipe infiel a quien Dios ha enviado para castigo de Israel?".   El más joven contestó: "Ahora, ¿cómo voy a saberlo, si estos 15 años yo no he visto a hombre alguno más que a ti, y no sé leer, por lo que no son enviadas cartas?".

            Dijo el mayor: "¡Pero que nuevas son tus pieles de oveja! ¿Quién te las ha dado, sino tú no has visto a ningún hombre?".


356