Jesús respondió: <<No será igual, porque Dios es Justo; pero todos estarán contentos, porque no hay envidia allí. Dime, Bartolomé: hay un amo que tiene muchos sirvientes, y él vista a todos los sirvientes con la misma tela. ¿Se quejan entonces los niños, que están vestidos con ropas de niño, porque no tienen vestidos de hombres adultos? Claro que es lo contrario, si los mayores quisieran ponerles sus ropas mayores ellos se enojarían, porque, no siendo las ropas de su talla, ellos se sentirían burlados.

            Ahora, Bartolomé, levanta tu corazón a Dios en el Paraíso, y verás que toda gloria, aunque sea más para unos y menos para otros, no producirá envidia alguna>>.

CAPÍTULO 177

            Entonces dijo el que escribe: <<Oh maestro, ¿tiene el Paraíso luz del sol como la tiene este mundo?>>.

            Jesús contestó: <<Así me ha dicho Dios, oh Bernabé: "El mundo en que vivimos vosotros los hombres que sois pecadores tiene el sol y la luna y las estrellas que lo adornan, para vuestro beneficio y agrado; para esto los he creado Yo. ¿Crees, entonces, que la casa donde vivan Mis fieles no será mejor? Ciertamente, te equivocas, al pensarlo; porque Yo, tu Dios, soy el sol del Paraíso, y Mi mensajero es la luna que recibe todo de Mi; y las estrellas son Mis Profetas que os han predicado Mi Voluntad. Por lo tanto Mis fieles, así como ellos reciben Mi Palabra de Mis Profetas (aquí), de manera similar obtendrán delicia y alegría de ellos en el Paraíso de Mis delicias">>.

CAPÍTULO 178

            <<Y que esto sea suficiente para vosotros>>, dijo Jesús, <<en cuanto al conocimiento del Paraíso>>. Entonces Bartolomé dijo otra vez: <<Oh maestro, tenme paciencia si te pregunta una palabra>>.
            Jesús respondió: <<Di lo que quieras>>.
            Dijo Bartolomé: <<El Paraíso es seguramente grande; ya que, habiendo allí tantas cosas buenas, tiene que ser grande>>.        Jesús respondió: <<El Paraíso es tan grande que ningún hombre puede medirlo. En verdad os digo que los cielos son nueve, entre los cuales están colocados los planetas, que están distantes el uno del otro 500 años de viaje para un hombre: y la Tierra de manera similar está distante del primer cielo un viaje de 500 años.

            Pero deja tú de medir el primer cielo, el cual es por sí mucho mayor que el mundo entero tal como la Tierra entera es mayor que un grano de arena. Así también el segundo cielo es mayor que el primero, y el tercero que el segundo, y así hasta el último cielo, cada uno es similarmente mayor que el siguiente. Y en verdad os digo que el Paraíso es mayor que toda la Tierra y todos los cielos (juntos), tal como la Tierra es mayor que un grano de arena>>.

            Entonces dijo Pedro: <<Oh maestro, el Paraíso necesita ser mayor que Dios, ya que Dios será visto dentro de él>>.    Jesús respondió: <<Deténte, Pedro, porque tú blasfemas sin saberlo>>.

CAPÍTULO 179

            Entonces vino el ángel Gabriel a Jesús y le mostró un espejo brillante como el sol, en donde él vio escritas estas palabras: <<Como que Yo vivo eternamente, así como el Paraíso es mayor que todos los cielos y la Tierra, y como la Tierra entera es mayor que un grano de arena, asimismo Yo soy más Grande que el Paraíso; y tantas veces más como granos de arena tiene el mar, y como gotas

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