palabras de locura, creyendo que él era realmente Jesús, y que por temor a la muerte él estaba fingiendo locura. Entonces los escribas le cubrieron los ojos con una benda, y burlándose de él decían: Jesús, Profeta de los nazarenos, ya que así llamaban a los que creían en Jesús, dinos quién fue el que te pegó?. Y ellos se burlaban de él y le escupían en la cara.

            Cuando amaneció se reunió el gran consejo de escribas y ancianos del pueblo; y el sumo sacerdote con los fariseos buscaron falsos testigos contra Judas, creyéndolo que era Jesús: pero ellos no encontraron lo que buscaban. Y para qué decir que los jefes de los sacerdotes creían que Judas era Jesús? No, todos los discípulos, junto con el que escribe; y más aún, la pobre virgen madre de Jesús, con sus parientes y amigos, lo creía, tanto que el sufrimiento de todos era increíble. Como que Dios vive, el que escribe olvidó todo lo que Jesús había dicho: que como iba él a ser sacado del mundo, y que él sufriría en una tercera persona, y que él no moriría sino hasta cerca del fin del mundo. Así que él fue con la madre de Jesús y con Juan a la cruz.

            El sumo sacerdote hizo que Judas fuera llevado ante él atado, y le preguntó acerca de sus discípulos y su doctrina.Entonces Judas, como si estuviera fuera de sí, no contestó nada al punto. El sumo sacerdote entonces le ordenó que por el Dios vivo de Israel le dijese la verdad.

            Judas respondió: Ya te he dicho que yo soy Judas Iscariote, el que prometió entregar en nuestros manos a Jesús el Nazareno; pero vosotros, no sé por qué arte, estáis fuera de vosotros, ya que creeréis de todos modos que yo soy Jesús.

            El sumo sacerdote contestó: Oh perverso seductor, tú has engañado a todo Israel, empezando por Galilea hasta aquí en Jerusalén, con tu doctrina y tus milagros falsos: Y ahora piensas que escaparás del castigo merecido, adecuado para ti, fingiéndote loco ? Como que Dios vive, tú no escaparás de él. Y habiendo dicho esto él ordenó a sus sirvientes que golpearan y patearan a Judas, para que su entendimiento regresara a su cabeza. La burla que él sufrió entonces a manos de los sirvientes del sumo sacerdote es creencia pasada, ya que ellos entusiastamente inventaron nuevas formas para dar gusto al consejo. Así que ellos lo vistieron como un bufón, y así lo trataban con manos y pies de manera tal que habrían movido a compasión a los mismos canaanitas si ellos hubieran contemplado eso.

            Pero los jefes de los sacerdotes, fariseos y los ancianos del pueblo tenían sus corazones tan exasperados contra Jesús que, creyendo que Judas era realmente Jesús, se deleitaban al verlo tratado así.

            Después ellos lo condujeron atado al gobernador, el cual secretamente sentía simpatía por Jesús. Así que él creyendo que Judas era Jesús, lo hizo entrar a su aposento, y le habló, preguntándole porque causa los jefes de los sacerdotes y el pueblo lo habían entregado en sus manos.
            Judas respondió: Si yo te digo la verdad, tú no me creerás; ya que quizás tú estés engañado como el jefe de los sacerdotes y los fariseos están engañados.

            El gobernador contestó, creyendo que él quería hablar acerca de la ley: Qué no sabes que yo no soy un judío?, pero los jefes de los sacerdotes y ancianos de tu gente te han entregado a mis manos; así que dinos la verdad, para que yo pueda hacer lo que es justo. Ya que yo tengo poder para dejarte libre o para condenarte a muerte.

            Judas respondió: Señor, créeme, si tu me condenas a muerte, tú cometerás un grave error, ya que tú matarás a una persona inocente; ya que soy Judas Iscariote, y no Jesús, el cual es un mago, y por medio de su arte me ha transformado así.


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