Así que los ángeles guardianes de María ascendieron al tercer cielo, donde Jesús estaba en compañía de los ángeles, y le contaron todo.            Entonces Jesús le rogó a Dios que le diera poder para ver a su madre y a sus discípulos.

            Entonces el Dios Misericordioso ordenó a sus cuatro ángeles favoritos, quienes son Gabriel, Rafael, Uriel, Miguel, que llevaran a Jesús a la casa de su madre, y que allí mantuvieran vigilancia sobre él continuamente durante tres días, permitiendo que sólo pudiera ser visto por los que creían en su doctrina.

            Jesús vino, rodeado de esplendor, al cuarto donde estaba la Virgen María con sus dos hermanas, y Martha y María Magdalena, y Lázaro, y el que escribe, y Juan y Santiago y Pedro.

            Entonces, por el temor ellos cayeron como muertos. Y Jesús levantó a su madre y a los otros del suelo, diciendo: No temáis, porque yo soy Jesús. Cada uno de ellos permaneció por largo tiempo como fuera de sí ante la presencia de Jesús, ya que todos creían que Jesús estaba muerto. Entonces la Virgen, llorando, dijo: Dime, hijo mío, por qué Dios, habiéndote dado el poder de resucitar a los muertos, te dejó morir, para vergüenza de tus parientes y amigos, y para vergüenza de tú doctrina ? Ya que todos los que te aman han estado como muertos.

CAPÍTULO 220

            Jesús replicó, abrazando a su madre: Créeme, madre, ya que en verdad te digo que yo no he muerto jamás; ya que Dios me ha reservado hasta cerca del fin del mundo. Y habiendo dicho esto él rogó a los cuatro ángeles que se manifestaran, y dieran testimonio de como había sucedido el evento.

            Así que los ángeles se manifestaron como cuatro soles radiantes, tanto que por temor todos cayeron otra vez como muertos.

            Entonces Jesús dio cuatro sábanas a los ángeles para que se cubrieran, para que pudieran ser vistos y oídos hablar por su madre y los compañeros de ella. Y habiendo levantado a cada uno, él los consoló, diciendo: Estos son los ministros de Dios: Gabriel, el que anuncia los secretos de Dios; Miguel, quien combate a los enemigos de Dios; Rafael; el que recibe las almas de los que mueren; y Uriel, el que llamará a todos al juicio el último día.

            Entonces los cuatro ángeles narraron a la Virgen cómo Dios envió a por Jesús, y transformó a Judas, para que él sufriera el castigo para el cual él había vendido a otro.

            Entonces dijo el que escribe: Oh, Maestro, si Dios es Misericordioso, por qué no ha atormentado él, haciéndonos creer que tú estabas muerto; y que tú madre haya llorado tanto por ti, que ha estado a punto de morir; y que tú, que eres un santo de Dios, haya permitido Dios que sobre ti cayera la calumnia de que fuiste matado entre los ladrones en el Monte Calvario?.

            Jesús respondió: Créeme, Bernabé,que todo pecado, por pequeño que sea, Dios lo castiga grandemente, ya que Dios es ofendido por el pecado. Así, que ya que mi madre y mis fieles discípulos que estaban conmigo me amaron un poco con amor terrenal, el Justo Dios ha querido castigar este amor con el sufrimiento presente, para que no sea castigado en las llamas del infierno. Y aunque yo he sido inocente en el mundo, como los hombres me llamaron "Dios", e "Hijo de Dios", Dios, para que yo no sea burlado por los demonios en El Día del juicio, a querido que yo sea burlado por los hombres en este mundo por medio de la muerte de Judas, haciendo que todos los hombres creyeran que yo morí en la cruz.


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