Y esta burla continuará hasta el advenimiento de Mohammed, El Mensajero de Dios, quien, cuando venga, revelará este engaño a aquellos que crean en la Ley de Dios.

            Habiendo hablado así, Jesús dijo: Tú eres justo, oh Señor Dios nuestro, porque a ti sólo pertenecen el honor y la gloria sin fin. 

CAPÍTULO 221

            Y Jesús se volvió hacia el que escribe, y le dijo: Mira, Bernabé, que por todos los medios escribas mi Evangelio acerca de todo lo que sucedió durante mi estancia en el mundo. Y escribe de manera similar lo que sucedió a Judas, para que los fieles puedan ser desengañados, y todos puedan creer la verdad.

            Entonces contestó el que escribe: Todo lo haré, si Dios quiere, oh Maestro; pero lo que sucedió a Judas, yo no lo sé, porque no lo vi todo.Jesús respondió: Aquí están Juan y Pedro quienes vieron todo, y ellos te contarán todo lo que pasó.

            Y entonces Jesús nos ordenó que llamáramos a sus fieles discípulos para que pudieran verlo. Entonces Santiago y Juan llamaron a los siete discípulos con Nicodemo y José, y muchos otros de los 72, y ellos comieron con Jesús.Al tercer día Jesús dijo: Id al Monte de los Olivos con mi madre, ya que allí ascenderé otra vez al cielo, y vosotros veréis que me llevará.

            Así ellos fueron todos, excepto 25 de los 72 discípulos, quienes por temor habían huido a Damasco. Y cuando todos estaban parados rezando, al mediodía vino Jesús con una gran multitud de ángeles que estaban alabando a Dios: y el esplendor de su rostro los hizo sentir temor, y ellos cayeron con sus caras al suelo. Pero Jesús los levantó, consolándolos, y diciendo: No temáis, yo soy vuestro maestro.

            Y él reprobó a muchos que creyeron que él había muerto y resucitado, diciendo: Entonces nos consideráis a mí y a Dios como mentirosos?, ya que Dios me ha concedido que viva casi hasta el fin del mundo, tal como yo os dije. En verdad os digo, yo no morí, sino Judas el traidor. Tener cuidado, pues Satanás hará todo esfuerzo para engañaros, pero ser vosotros mis testigos en todo Israel, y por todo el mundo, de todas las que habéis visto y oído.

            Y habiendo hablado así, él rezó a Dios por la salvación de los fieles, y la conversión de los pecadores. Y, terminada su oración, él abrazó a su madre, diciendo: La paz sea contigo, madre mía, descansa en Dios que te creó a ti y a mí. Y habiendo hablado así, se volvió, hacia sus discípulos, diciendo: Que la Gracia y la Misericordia de Dios sean con vosotros.

            Entonces ante los ojos de ellos, los cuatro ángeles lo subieron al cielo.

CAPÍTULO 222

            Después que Jesús hubo partido, los discípulos se diseminaron por las diferentes partes de Israel y del mundo, y la verdad, odiada por Satanás, fue perseguida, como siempre lo ha sido, por la falsedad. Ya que ciertos hombres impíos, pretendiendo ser discípulos, predicaron que Jesús murió y no resucitó. Otros predicaron que él realmente murió, pero resucitó. Otros predicaron, y todavía predican, que Jesús es hijo de Dios, entre los cuales está Pablo el engañado del Demonio. Pero nosotros, todo lo que hemos escrito, eso predicamos a los que temen a Dios, para que ellos puedan ser salvados en el último día del Juicio de Dios. Amén.


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